El Dr. Tiritas y las consecuencias del verano

Publicado el 01/05/2016 | 0 comentarios

El Dr. Tiritas y las consecuencias del verano

A mucha gente nos gusta el calor. En el verano a parte de quitarnos más ropa, nos apetece hacer actividades al aire libre, tener más contacto con el sol, estar en la piscina, alargar el día… Los adultos, a veces no reparamos, en los cambios que comporta para nuestros pequeños, y a pesar que muchas variaciones las sabemos, creo que no está de más que podamos enumerar algunas de las causas.

Antes de nada, será adecuado diferenciar el día y la noche. A partir de aquí, hablaremos de dónde y porqué hemos de tener cuidado con depende de que situaciones.

Durante el día:

La exposición directa al sol es contraproducente principalmente para los bebés. Los efectos que el calor tiene sobre la salud de los niños representan un gran riesgo, por tanto tendremos que combatirlos con algunos consejos:

  1. Salir de casa con el protector solar en la piel, ropas claras, ligeras y que no apreten mucho, gorros o gorras. A pesar que evitaremos siempre estar bajo el sol del mediodía.
  2. Beber agua o zumos con frecuencia, aunque no tenga sed. Crear el hábito en dar de beber cada dos o tres horas.
  3. No abusar a la hora de dar los líquidos que contengan exceso de azúcares, gas y/o hielo. A pesar que si notáis que el niño o la niña está fatigado y apagado, será recomendable ofrecer zumos con azúcar. Si aún y así continuara presentando síntomas de cansancio, llevarlo al médico.
  4. Es muy común que les salgan granitos, pueden aparecer de manera aislada o formando rojeces de color rojo, se le llama Sudamina. También puede producir picores como a consecuencia que la piel está inflamada, para evitarlos, es interesante revisar el pañal con constancia, intentar bañarlos solo con agua, secarles con suaves toquecitos, vestirles con ropa ligera y de algodón, evitar las exposiciones al sol y tocar la nuca, para saber si tiene calor o está sudando.
  5. Evitar dejar a los niños cerrados en vehículos estacionados y cerrados, tanto así como evitar actividades de esfuerzo a las horas de más calor (entre las 12h. y las 17h.)
  6. A la hora de comer, es muy posible que no se tenga tanta hambre como en invierno, ya sea por el calor, porque estamos bebiendo continuadamente… Pero preparar comidas más ligeras, pueden ayudar a los niños además de reponer las sales pedidas por el sudor, a comer con más ganas.
  7. Evitar los cortes de digestión, habiendo reposado la comida entre 1,5h o 2h, antes de volver a ponerse en el agua.

Siguiendo correctamente estas indicaciones, podremos prevenir los golpes de calor, las quemadas solares, la deshidratación, los granitos, entre otros sustos o malestares .

Durante la noche:

  1. Poco después de irse el sol y empieza a refrescar más, salen insectos como los mosquitos, hemos de recordar que hay tratamientos eficaces para los más pequeños. pero tampoco está de más intentar utilizar ropa con colores discretos, porque los bichitos tienden a ir para los colores llamativos, no utilizar jabón o crema de olor intensos.
  2. A la hora de cenar evitaremos la comida pesada o con muchas grasas antes de dormir. No es bueno ir a dormir con hambre (porque puede despertarse por la noche) como sobrealimentando, porque obligamos al estómago a trabajar durante la noche en vez de descansar. Si todo esto de por si ya es importante, recordad que en el verano aún lo es más, porque el calor puede hacer que no esté nada cómodo.
  3. Es muy importante tener una temperatura ideal, para evitar que el exceso de calor o de frío incite al despertar nocturno. En habitaciones con las edades de vuestros hijos, es recomendable entre los 18ºC y 22ºC.
  4. La ventilación en la habitación también es un aspecto a tener en cuenta, sobretodo antes de llevarlos a dormir a la cama, será interesante abril la ventana unos 20min. aproximadamente. De esta manera garantizamos unos niveles corrector de humedad.
  5. Referente a los horarios, recomendamos manetener la misma rutina de horas. Muchas veces sin darnos cuenta, como el día es más largo, hacemos más actividades, estamos más tiempo fuera de casa… Hemos modificado todo el horario y entonces es cuando muchos papás nos preguntáis, sobre el porqué llora vuestro hijo o hija al entrar a la escuela. Uno de los posibles motivos sea el alargamiento del día, el cansancio, las actividades… con menos horas de sueño.

Esperamos que estos consejos os sean de buen uso.

Buen verano a todos!!!

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